Formas de limpiar campana extractora


La forma más fácil y efectiva de limpiar la campana extractora

Qué pereza da ponerse a limpiar la cocina, y más aún el electrodoméstico que más suciedad acumula. Pero, ¿qué ocurriría si os diéramos las claves para eliminar la suciedad de aquel electrodoméstico que siempre nos resulta más difícil de limpiar? Si estáis pensando en cómo enfrentaros a la campana extractora, quedaos aquí porque limpiar la campana extractora no será más un problema.

Se trata, nada más y nada menos, del aparato que más grasa acumula debido a su uso frecuente, de modo que los expertos recomiendan que la campana extractora se limpie de forma regular, aproximadamente una vez cada tres meses. Da igual si tenemos una campana de concina antigua o acabamos de comprar la mejor campana de cocina del mercado. Y la forma más sencilla de hacerlo es con los pasos que os mostraremos a continuación. Sin embargo, antes querríamos recordaros que, todas las campanas extractoras de las cocinas modernas tienen unos filtros que deben ser cambiados con asiduidad. Y es que, por mucho que limpies tu campana, si el filtro sigue estando sucio, será como si nada. 

Formas fáciles y efectivas de limpiar campanas extractoras
Así que, ahora sí, lo primero que deberíamos hacer siempre es quitar los filtros con cuidado. Una vez los tengamos fuera de la campana, podremos limpiarlos con un jabón quitagrasa y pasándoles el famoso estropajo que todos tenemos seguro en algún lugar de la cocina. Si aún así no sois capaces de eliminar la suciedad, algunos de vosotros, por el tipo de campana extractora que tengáis, podréis optar por meter dichos filtros en el lavavajillas.  Este es el mejor método para la limpieza de campanas de cocina con filtros de metal, así que revisad antes de usar el friegaplatos. Si sois de los que tenéis filtros de carbón, deberéis cambiarlos una vez al año.

Lo siguiente será pasarles una esponja humedecida con quitagrasa por el interior de la campana. Si queréis que quede mucho mejor, podéis incluir en la mezcla del paño húmedo un poco de amoniaco, que os ayudará a desincrustar la grasa de forma mucho más fácil. Eso sí, tened precaución y no mojéis el motor de la campana.

Ahora será necesario secar los restos con un paño de microfibra o con papel que sea impermeable. Para esto, la mejor opción son las denominadas bayetas ecológicas, ya que los estropajos que hemos usado en uno de los pasos anteriores podrían dañar la campana extractora. Una vez que hayamos hecho este paso, tendremos que limpiar el exterior de la campana con un estropajo que no raye la superficie del electrodoméstico, así como añadirle al mismo un líquido antigrasas.

Para terminar, lo único que nos faltaría sería colocar los filtros, aunque siempre tendremos que comprobar que no sigan húmedos, ya que es muy peligroso hacerlo así, tanto para nuestra salud como para el mantenimiento del motor de la campana.

Habréis visto que no es demasiado complicado llevar a cabo este proceso, aunque siempre hemos de hacerlo con cuidado. De igual forma, no hace falta que repitamos esta rutina en cada limpieza de la cocina, sino que con hacerlo una vez a la semana podría bastar. ¿Os animáis a probar?

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