Cómo planchar una camisa

CUANDO LLEGA EL MOMENTO DE PLANCHAR TUS PROPIAS CAMISAS


¿Cómo planchar una camisa para que quede como la de mi madre? Si tu también te lo has preguntado, este artículo es para ti.

En la vida de toda persona llega un momento que debemos afrontar, aunque no queramos: planchar las camisas. Si vives solo, no puedes seguir yendo a casa de tus padres solo para que te planchen la ropa… Hay que ser maduros e independizarse de verdad, aunque cueste.  

Las camisas son unas de las prendas más complicadas de mantener impolutas. Si solo las usas puntualmente estás de enhorabuena, pero si las necesitas en tu día a día porque forma parte de tu “uniforme de trabajo”, va a ser todo un desafío hacerte con ella. ¡Pero tú puedes!

Desde Electrobuy te vamos a ayudar en esta ardua misión,  con una guía de cómo planchar las camisas de una manera fácil, paso a paso. Ninguna camisa, sea del tejido que sea, se te va a resistir. 
cuando-llega-el-momento-de-planchar-tus-propias-camisas


HERRAMIENTAS NECESARIAS PARA PLANCHAR

-    Una plancha. ¿No tienes? Pues debes hacerte con una lo antes posible. Es un electrodoméstico muy agradecido: por un precio razonable puedes encontrar calidades excelentes. ¿Quieres comprobarlo? Pasa por nuestra tienda online y verás una gran variedad de planchas que te harán la vida más fácil. 
 
-    Tabla de planchar.
-    Ropa arrugada.
-    Tiempo y paciencia.

 ANTES DE PLANCHAR DE PLANCHAR LA CAMISA
Planchar no es poner la ropa encima de una tabla y dar pasadas a lo loco, no. 

Antes de ponerte manos a la obra, debes comprobar que todas las prendas se pueden planchar. Esto lo puedes ver en la etiqueta que lleva cada una de ellas. Una vez verificado, clasifica la ropa por el tipo de tejido, ya que no todos se pueden planchar a la misma temperatura. 

Organizada la ropa, rellena el agua del depósito de la plancha y, después, enciéndela. Tendrás que esperar unos minutos para que se caliente. Cuando esté lista, una luz te lo indicará. 

Coloca la ropa bien estirada en la tabla, que no quede ninguna arruga. Si empezamos poniendo la prenda de cualquier manera, mal vamos a acabar...

Es importante que nunca dejes la plancha sin vigilancia, puesto que puede ocasionar quemaduras peligrosas. Vamos a intentar que planchar sea sencillo, pero siempre poniendo mil ojos a lo que hacemos. 

LA TEMPERATURA QUE NECESITA CADA TEJIDO
No todas las camisas se planchan a la misma temperatura, depende del tejido. Por ello, todas las planchas tienen una rueda (o similar) con numeritos, es la temperatura. Esta rueda está ahí por algo, no es atrezzo. Cada tejido necesita ser planchado con un calor distinto y, aunque tenemos tendencia a usar siempre el mismo programa, corres el riesgo de estropear alguna prenda. 

Lo mejor es empezar por los tejidos que necesiten menos calor y terminar con los que necesitan temperaturas más altas:

CAMISAS DE SEDA
 Empezamos por el tejido más delicado. Suele lavarse a mano, y el mejor momento para plancharla es cuando aun esta húmeda. Pon la camisa del revés y usa el programa especial “seda” que tenga tu plancha. Si no lo tiene, pon la plancha a la temperatura que recomiende el fabricante, que suele ser tibia. 

Te recomendamos que siempre utilices un paño para proteger la prenda y des las menores pasadas posibles, siempre rápidas y con una presión ligera. 

CAMISAS DE POLIÉSTER, NYLON, RAYÓN, ACETATO O FIBRAS ACRÍLICAS
Estas camisas se planchan del revés, a temperatura media y dando pocas pasadas. 

CAMISAS DE ALGODÓN
Como es un tejido que se arruga con bastante facilidad, plancha la prenda ligeramente húmeda y a alta temperatura, para que sea más sencillo. 

CAMISAS DE LINO
Necesitan una temperatura alta. Si la camisa es de color, humedece primero la tela y la planchas primero del revés y luego del derecho. Si es de un color oscuro, es suficiente con plancharla del revés. 

CAMISA VAQUERA
Al ser un textil resistente, es mejor que la planches primero del revés y luego del derecho, con la plancha muy caliente. 

CAMISAS DE PANA
Deberás seguir las indicaciones de la etiqueta, ya que la temperatura dependerá de si es algodón o tiene mezcla. Lo que sí debes hacer, es humedecerla. El truco de planchar una camisa de pana es siempre hacerlo del revés, para que no aparezcan brillos. 

CAMISAS CON BORDADOS
Siempre debes plancharlos del revés y solo utiliza la punta de la plancha para no estropearlos.  

CÓMO PLANCHAR UNA CAMISA FÁCIL Y RÁPIDO

PASO 1: CUELLO Y MANGA

Lo primero, desabrocha todos los botones. Extiéndela bien en la tabla y pasa la plancha por el cuello, primero por dentro y luego por fuera.

Después continúa con los puños. Empieza por el revés, del extremo a la costura. Cuando estén listos, estira las mangas hasta que no quede ninguna arruga y plánchalas de abajo hacia arriba (primero una y después la otra).

PASO 2: CUERPO DE LA CAMISA
Debes planchar primero la parte delantera. El truco para que las costuras y los dobleces queden bien lisos es seguir los patrones. 

Para casos especiales de planchar una camisa con raya o pliegue en la espalda también hay trucos.
Si tiene bordados, ojales, pinzas o cualquier elemento decorativo, haz menos presión con la plancha, para no estropearlo. 

Cuando hayas terminado, dale la vuelta y haz lo mismo con la espalda, y… ¡Listo! Ya tienes tu camisa perfectamente planchada y sin quemarla 😉

UNA VEZ PLANCHADO…
Ahora que hemos quitado todas las arrugas de la camisa, para que no vuelvan a aparecer debemos guardarla como se merece.

Cuando hayas terminado de planchar tu camisa, cuélgala siempre en una percha. Pero cuélgala bien, porque si no se empezaran a hacer frunces de nuevo y habrás tirado por la borda todo el trabajo.

Utiliza una percha por prenda, no pongas varias camisas en una misma percha porque acabarán marcándose todos los pliegues. 

Antes de meterla en el armario espera a que se enfríe unos 10 minutos. 

A la hora de guárdalas, hazlo con el botón del cuello abrochado para que no se desboque. Es igual de importante que cierres el resto de botones, para que la camisa no se arrugue y ocupe menos en el armario.

TRUCOS PARA AHORRATE EL PLANCHADO O QUE SEA MÁS SENCILLO

-    El truco de un planchado fácil es un lavado que no arrugue las camisas. Respeta las instrucciones de lavado de las etiquetas de la ropa. 

-    La forma en la que tiendes tu ropa es fundamental. Tenderla bien implica que le salgan menos arrugas y eso hará que no tengas que plancharla o, que al menos, los dobleces no sean múltiples y rebeldes. 

-    Antes de tenderla, sacúdela bien para que se alise lo máximo posible. Extiende la prenda en el tendedero lo máximo posible, siempre con pinzas de plástico y por las costuras, para dejar menos marcas. En el caso de la camisa, mejor si la pones en una percha (de madera). Si no te es posible, cuélgala hacia abajo, nunca del cuello.

-    Si no te has podido librar de planchar la camisa, humedécela antes de hacerlo, ya verás cómo te facilita la tarea.

-    Para que no salgan brillos en la tela, en general es mejor planchar del revés y con un trapo húmedo de algodón por encima

-    Si aparece una arruga resistente que no se quiere ir, coloca papel de aluminio entre la tabla del planchar y la prenda, y encima pon un trapo húmedo con una gota de amoniaco. La arruga desaparecerá en cuestión de segundos. 

-    Si quieres que tu camisa huela bien, añade al agua del pulverizador esencia de lavanda o el perfume que más te guste, ya verás qué agradable resultado queda.
-    Nunca guardes la plancha caliente, debes esperar a que se enfríe.

Ahora que eres un/una expert@ en planchar camisas, pero el resto de prendas te suponen un desafío, no te pierdas la guía más completa para aprender a planchar. Ahora ya no tienes excusas para ir siempre como un pincel. ¡Feliz planchado!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...